Emprendimiento e Innovación

#18 – Ser emprendedor con más de 30 años. ¿Es posible?

Mark Zuckerberg se retiró de la Universidad para fundar Facebook. Y en estricto rigor, ni siquiera se salió. La fundó mientras estudiaba y abandonó para seguir creciendo con un proyecto que la estaba rompiendo. Bill Gates fundó Microsoft a los 19 años. Y eso que Microsoft era su segunda empresa (en la primera tenía 16). Steve Jobs fundó Apple a los 21 años y el resto de la historia ya la conocemos.

Con más de 30 años uno ve esos relatos y da la sensación que ya llegó tarde. Es como cuando uno veía a sus jugadores de fútbol cuando niño, soñaba ser como ellos y de repente te dabas cuenta que ya se hacía demasiado tarde. A los 25 las grandes estrellas ya ganaban copas y títulos. Y uno aún intentando saber que hacer con la vida.

Esa sensación de llegar tarde puede ser dura. Pasa el tiempo y aún no has “cambiado el mundo”. Un amigo me decía hace tiempo: “si antes de los 40 no cambié el mundo, es que ya no lo hice.” Es como si la vida tuviera fecha de caducidad para hacer cosas importantes. Y para mi justamente es lo contrario. Todo estaba siendo un entrenamiento para el verdadero partido. Steve Jobs, Bill Gates o Mark Zuckerberg son muy buenas historias para contar, pero de hecho no son la regla.

¿Por qué entonces decimos que hay que fundar una empresa a los 20?

Además de las historias de algunos increíbles y visionarios líderes empresariales como los que hablábamos más arriba, también hay algunos antecedentes que pueden ser lógicos para concluir eso.

1.- A los 20 tienes mucho más tiempo y menos obligaciones. 

2.- Los riesgos son mucho menores. Probablemente vivas con tus padres y si nada funciona, no pasa nada.

3.- Tu costo de oportunidad es más bajo y por tanto es más racional emprender ahí.

4.- Tu energía y “grit” son insuperables. El fuego de la juventud te hará imparable.

Y como contrapartida vemos que hacerlo con más años es el antónimo a los atributos anteriores.

Cuando lo miro en mi caso, puedo confirmar que tengo más obligaciones y menos tiempo. También que tengo muchísimos más riesgos (sobre todo pensando que tengo dos hijas pequeñitas) y por supuesto que mi costo de oportunidad es más alto que cuando salí de la Universidad.

Respecto a la energía podría cuestionarlo diciendo que me siento más power que nunca, aun que si lo pienso más profundo y soy honesto, llevo 15 días durmiendo muy poco desde que nació mi segunda hija y que muchas de las horas que debiera pasar durmiendo (o trabajando sin cesar) las paso cambiando pañales. No hay menos energía, pero seguro menos energía disponible.

¿Puedo entonces ser fundador de una startup con más de 30?

Larry Edison fundó Oracle a los 32 años. Bob Parsons fundó su primera empresa a los 33 años, y recién varios años después (a los 47) fundó GoDaddy. Jeff Bezos fundó Amazon a los 30 años. Araianna Huffington fundó el Huffington Post a los 55 y hace poco fundó Global con 66 años. Robert Noyce fundó Intel a los 41 y así las historias son muchas.

Si uno mira estudios al respecto, puede llegar a interesantes conclusiones, como que un emprendedor tiene mayores probabilidades de encontrar éxito a los 40 años que a los 25. De hecho 2,1 veces más probabilidades.

Otro resultado interesante es que el promedio de edad de los fundadores de las startups tecnológicas es de 41,9 años.

Incluso si llevamos esto más allá podemos ver que un fundador de 60 años, tiene 3 veces más probabilidades de éxito que un fundador de 30. 

Al parecer la edad si importa, pero en el sentido contrario al que podíamos suponer. Es incluso contraintuitivo, pero no inexplicable. Más experiencia en una industria, mas eficiencia, más contactos y varios elementos más que diluyen las fortalezas que veíamos de un emprendedor joven.

¿Y cómo ha sido mi experiencia?

Faro nació cuando tenía 28 años y Consultok nace antes de cumplir mis 35. Son momentos y contextos diferentes, pero ambos con pros y contras. Seguro tomaré algunas mejores decisiones que cuando estaba partiendo en el mundo del emprendimiento, pero es muy probable que se me pasen algunas cosas que hice bien en su minuto.

Al final de cuentas, crear una startup está lleno de incertidumbre y querer tener el control, suele ser una apuesta a pérdida. Pero es fundamental que dentro de la incertidumbre uno juegue a su favor con las variables que son manejables.

La diversidad es una de ellas y en Faro nos permitió ver cosas que solo no habría visto jamás. Mis socios tenían mucha más experiencia que yo. Y de hecho, uno de ellos (Eugenio Cox) era uno de mis grandes referentes de la industria turística. Con mucha sabiduría me dijo una vez: “lo mejor para crear equipos es la diversidad de visiones. A nivel de generaciones, es probable que un sub 30 venga con un fuego y conocimiento de tendencias que le aporte mucho valor a los proyectos. Pero una persona con más años le aporta mayor pragmatismo y realismo. Y alguien aún mayor podrá poner más experiencia y contactos arriba de la mesa. Una empresa son muchas piezas, no solo un fundador”.

Reflexionando eso creo que la diversidad es fundamental para tener éxito. Y eso no viene dado por cuantos años tengas, tu nacionalidad o si eres hombre o mujer (escribí un artículo sobre eso acá), si no que ojalá todos ellos estén juntos. Que cada uno ponga arriba de la mesa su mirada, su realidad y su contexto. Seguro ampliarán las alternativas y harán mucho más robusto a un equipo.

Y sobre todo si tienes más de 30 y quieres emprender…cómo decía la abuela d mi señora cuando ella cumplió 30. “Para ti la vida está recién empezando. Disfruta el viaje”.

POST QUE SE ENMARCA EN EXPERIMENTO DE 50 DÍAS

Este artículo se enmarca dentro de un experimento de 50 días que busca implementar un pequeño life hack de mejoras marginales en el cuál escribiré 50 artículos, haré 5.000 abdominales y leeré 1.000 páginas de un libro en otro idioma. Puedes ver los detalles aquí.

Ayer estuve todo el día viajando y ni pude seguir el ritual. Lo subsidiaré durante los días que vienen para cumplir la meta.

Pequeñas conclusiones

1.- En escribir este micro post me demoré 47 minutos incluyendo la carga, encontrar las fotos y todo lo necesario.

2.- En hacer 100 abdominales me demoré un poco más de 3 minutos en 5 series de 20 y algunos segundos de descanso entre cada una. Me lo tomÉ con más calma que otros días.

3.- 24 minutos leyendo 20 páginas del libro “Tiny Habits“ de BJ Fogg.

TOTAL: 1 hora 14 minutos – 18/50 (36%) del desafío completo.

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