Lifestyle Design

#5 – Personal branding y la decisión de vestirse igual cada día

Cada vez que pensamos en las marcas más poderosas del mundo, rápidamente hay ciertos atributos que se nos vienen a la mente.

Coca Cola y Virgin se han apropiado del color rojo. Nike lleva décadas repitiendo la poderosa frase “just do it” y por años el vaquero de Malboro aparecía en cada rincón.

Y si miramos con mucha atención, nos daremos cuenta que cada marca fuerte existente en el mercado, tienen una capacidad impresionante para ser consistentes en el tiempo a través de sus colores, publicidad, logos, etc. (MercadoLibre es dueña del amarillo, Starbucks del verde y Twitter del celeste por ejemplo).

Es parte de lo que denominamos pregnancia (formas, colores y texturas que hacen que la persona que observa pueda captarla de forma más rápida y simple) y que potencian la recordación (grado en que consumidor identifica, asocia y recuerda uno o varios aspectos de una marca).

Obviamente lo más relevante será lo que una marca pueda construir a nivel de propuesta de valor, relación con sus clientes, visión, cultura, impacto en la sociedad y tantos otros. Pero el hecho de tener ciertos puntos de contacto que nos gatillen la relación con las marcas, es algo que los marketeros han venido trabajando muy fuerte por años.

¿Las personas también somos marcas?

Ante esto, lo primero que quiero decir es que no. Las personas somos personas. Un fin en si mismo y no un medio para lograr objetivos (como si son las marcas). Esto es una declaración filosófica antes de cualquier cosa. Y a las personas se las debiera tratar como personas y no como marcas o productos.

Dicho lo anterior, igualmente es importante reconocer que en ciertos ámbitos de nuestra vida, nosotros si utilizamos nuestros atributos personales y profesionales para poder generar un retorno como si fuéramos una marca y esperamos que la impresión que genera, nos ayude a lograr nuestros objetivos. 

Ya sea al ofrecer nuestras habilidades y conocimientos para un trabajo. También cuando construimos una startup e intentamos contagiarla de lo que hemos construido a nivel personal o al relacionarlo con una celebridad o influenciador que si ha potenciado su marca personal (efecto halo). O incluso cuando queremos lograr una reunión con alguien que puede ser un cliente, mentor o inversionista.

Actuar en ciertos ámbitos como una marca, puede ser eficiente y pragmático. E incluso ayudarnos a concientizar ciertas cosas que representan nuestra propia identidad.

Nuestros “touch points”

Al igual que con las grandes compañías y sus marcas, lo más relevante será sin lugar a dudas el construir relaciones genuinas y de largo plazo y basadas en nuestros atributos más profundos. Nuestros valores, nuestro prestigio, la forma en que tomamos decisiones, como nos relacionamos con los demás, los logros o las cosas que podemos entregar.

Pero no podemos desconocer que también hay una parte relacionada con la imagen y con como logramos generar “pregnancia” y “recordación” en torno a nuestra marca personal.

En esa línea, la elección de tu foto de perfil en redes sociales, la firma de tus correos y hasta tu tono de voz son puntos de contacto que comunican. ¿Estás siendo consciente de lo que comunicas?

La ropa como forma de comunicación

Cuando eliges tu ropa para una entrevista de trabajo o para dar una charla, probablemente estás ejecutando conscientemente esta decisión. ¿Qué quiero transmitir? ¿Cómo debiera vestirme en una instancia así? ¿Cómo se visten los profesionales de esa industria o de esa empresa? ¿Cuál es mi estilo y como se enmarca en la seriedad de la instancia?

Claramente es diferente el ir a una entrevista de trabajo con el juntarse con amigos en una casa. O el ir a trabajar durante la semana o estar en tu casa con tu familia un domingo.

Cada instancia es un espacio para comunicar diferente. Las marcas también comunican diferente dependiendo al segmento que estén hablándole o al canal que estén utilizando. ¿Pero acaso cambian sus colores o logos basado en eso? (*ojo que si hay casos que las empresas crean diferentes marcas para esto).

La ropa además de comunicar tiene que ver con comodidad, estética, estilo y muchas cosas más. Pero siempre comunica algo.

“Style is much more interesting than fashion”

Desde mi punto de vista, la belleza está sobrevalorada. Vivimos en una cultura donde estandarizamos la belleza, pero en torno a esto hay muchas frases celebres que muestran lo absurdo de querer igualarnos, cuando en realidad lo que debiéramos buscar es diferenciarnos. 

En Marketing una de las claves de todo lo que se hace es lograr la diferenciación (y relevancia), y el estandarizarnos con otros, simplemente nos hace “invisibles” y por otro lado, menos coherentes con quienes somos.

Gary Vaynerchuk, uno de los grandes marketeros de la actualidad dejaba esta célebre frase: 

“Be who you are, not who you wish you were (se quien realmente eres, y no quien te gustaría ser)” 

Y en la misma línea, Coco Channel comentó una vez:

“La belleza comienza con la desición de ser uno mismo”

Perfecto. Creo que podemos estar alineados en que buscar nuestro propio estilo relacionado con nuestra identidad, es un hecho que hace sentido. Y que estandarizarte y vestirte como todos te hace ser uno más del montón (no es necesariamente malo para algunos). Pero, ¿que pasa con la idea de estandarizarse uno mismo?

El uniforme o movimiento de vestirse todos los días igual

¿No les pasa que cuando piensan en Steve Jobs siempre lo imaginan con sus lentes redondos, “beattle” negro, jeans y zapatillas blancas?

No importa que etapa veas de su vida. Fue una decisión que sostuvo casi inamovible por décadas. Esa fue una más de las jugadas brillantes de uno de los marketeros más extraordinarios de la historia. Pregnancia y recordación al servicio de una marca personal.

Pero Steve Jobs no es el único en el mundo de las empresas y la tecnología. Mark Zuckerberg ha adoptado la misma medida de forma casi religiosa y muchos otros han adoptado esa misma corriente.

Los argumentos no son solo marketeros. Hacerlo evita el desgaste de tomar decisiones todos los días en algo como la ropa. También permite que elijas prendas que te hagan sentir muy cómodo y replicarlas para cada día. Por supuesto que a nivel de tiempo para compras, también es un ahorro de tiempo. Pero claramente hay un componente marketero en esto.

Algunas variaciones no vistiéndose todos los días de la misma forma

Adoptar esta tendencia no significa llevarla al extremo como lo han hecho Zuckerberg o Steve Jobs. 

El ex productor ejecutivo de Pixar John Lasseter, siempre usaba una chaqueta oscura y camisas coloridas y extravagantes. Todas distintas, pero se convirtieron en un sello de como se vestía.

Barack Obama siempre usaba ternos oscuros, y Simon Cowell, el creador de Got Talent cambiaba de atuendos, pero se caracterizó por usar una camisa blanca con los botones abiertos.

Y no solo la ropa logran estos efectos. Einstein tenía un corte de pelo desordenado y muy característico y el bigote de Dalí era uno de los elementos más icónicos de su marca personal.

Este tipo de acciones, no son lo más importante para ser una marca personal fuerte. Pero encontrar atributos de diferenciación de este tipo, pueden ayudarte a posicionarte de manera más consistente.

En lo personal he hecho algunos experimentos considerando esta tendencia y la verdad es que facilita muchas cosas con una medida tan sencilla como esto. Algunos lo encontrarán aburrido o poco importante, pero la vida está hecha para experimentar y probar algunos “hacks”. En otro artículo escribiré algunas conclusiones sobre esto.

¿Lo intentarías?

POST QUE SE ENMARCA EN EXPERIMENTO DE 50 DÍAS

Este artículo se enmarca dentro de un experimento de 50 días que busca implementar un pequeño life hack de mejoras marginales en el cuál escribiré 50 artículos, haré 5.000 abdominales y leeré 1.000 páginas de un libro en otro idioma. Puedes ver los detalles aquí.

Pequeñas conclusiones

1.- En escribir este micro post me demoré 1:30 horas incluyendo la carga, encontrar las fotos y todo lo necesario.

2.- En hacer 100 abdominales me demoré 2.10 minutos en 4 series de 25 y algunos segundos de descanso entre cada una.

3.- 17 minutos leyendo 20 páginas del libro “No Filter: the inside story of Instagram”.

TOTAL: 1 hora 49 minutos – 5/50 (10%) del desafío completo.

3 Comments

  • Jorge Sánchez San Juan

    Excelente artículo. Me gusto claro y breve y siempre contenido. Ahora voy a ver el desafío 50 días en una de esas me motivo.

    Gracias Caco

  • Jorge Sánchez San Juan

    Excelente post. Liviano y con buen contenido.

    Gracias por esta información siempre atinente. Voy a mirar el desafío de 50 días a ver qué tal. Ahora 100 abdominales en 2:15 minutos no creo que pueda jajajaja.

    Un abrazo

  • Alejandra Medina Ayrer

    Hay numerosos ejemplos de personas que se vestían igual por años y eso era justamente lo que las hacía más pregnantes y recordadas. Coco Chanel entre otras. Le permite robe noir es un uniforme en Francia. Tener grandes cantidades de ropa está siendo cada vez más una costumbre demode, y claramente, no sustentable. Aunque sea un vaticinio de quiebre de la industria de la moda, la idea es menos, más un solo estilo.

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